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El desayuno de tu bebé a partir de 1 año

Familia con bebé de 1 año desayunando fruta y tostadas

María Bustabad Por María Bustabad · Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y Master en Nutrición

Cuando nuestro bebé cumple un año, a casi todos los padres nos surge la duda de qué cambios son importantes hacer en su alimentación. 

El desayuno es la primera comida de día, motivo por el que debemos prestarle mucha atención. Después una larga noche de descanso, el cuerpo necesita alimentos e hidratación para recuperar la energía que necesita para afrontar el día.

  1. Cultiva el hábito de desayunar con tu bebé
  2. La importancia de los lácteos
  3. Cereales para dar energía
  4. Un poco de fruta
  5. Ideas y recetas de desayunos fáciles para bebés
Mamá con bebé de 1 año desayunando fruta, leche y cereales

Cultiva el hábito de desayunar con tu bebé

Lo primero que habitualmente recomiendo, desde el punto de vista profesional, pero también como madre, es poner nuestras intenciones en crear una rutina de desayuno. Sentarse a desayunar, dedicarle su tiempo y darle la importancia adecuada a lo que ingerimos, será un hábito fundamental en la vida del peque. Un hábito buenísimo que mantendrá cuando sea adulto. 

La mejor forma de enseñar es con el ejemplo. Así que preparemos una comida saludable y sentémonos juntos a disfrutarla. Aunque tengamos que madrugar un poquito más, valdrá la pena. Poco a poco, el bebé asumirá ese momento como parte fundamental del inicio del día, y la demandará.

El desayuno ideal, nutricionalmente hablando, deberá estar compuesto por lácteos, cereales y fruta. Esto es una recomendación general que sirve tanto para niños como para adultos, pero que adaptaremos a los gustos y características de cada familia.

Lácteos para el desayuno del bebé

La importancia de los lácteos

Empezando por los lácteos tenemos varias opciones para ofrecerle a nuestro bebé. 

La leche es la primera opción. A partir del año de edad, los peques ya pueden tomar leche de vaca. Salvo que tengan algún problema de alergia o intolerancia, la leche de vaca es perfectamente adecuada. En el caso de continuar con lactancia materna, esa opción también es válida.

La leche de vaca debe ser entera, ya que necesitan cubrir un aporte de grasas importante para el desarrollo adecuado de sus tejidos. También hay otras alternativas que pueden servirnos. El yogur es un lácteo interesante y que debemos tener en cuenta en esta etapa, por varios motivos. Por un lado es una fuente importante de calcio y fósforo para el organismo, y por otro, nos interesa muchísimo el aporte de microoganismos beneficiosos para su sistema digestivo y sus defensas. Las bifidobacterias que contienen juegan un papel importante en el bienestar intestinal del organismo. Además, por su textura y sabor, los niños suelen aceptarlo de muy buen grado.

El yogur a elegir es el yogur natural, sin haberle eliminado la grasa y sin haberle añadido azúcar. Los yogures de sabores no son una alternativa nutricional interesante, ya que suelen contener más azúcares. Haz un ejercicio sencillo en el supermercado. Compara dos etiquetas de dos yogures de la misma marca, de las modalidades, natural y de un sabor cualquiera. Observa los azúcares. Convencidos, ¿verdad?.

También podemos ofrecerle queso. Un queso suave, con poca sal, que seguro que aceptará de buen grado.

Cereales para el desayuno del bebé

Cereales para dar energía

Los cereales deben estar presentes en la alimentación de nuestro bebé. De ellos sacarán la energía que necesitan para mantenerse activos y seguir ese ritmo agotador que tienen a esta edad. Por ello, los cereales se encuentran en la base de la pirámide de los alimentos, siendo el tipo de alimentos que debemos consumir todos diariamente y en mayor cantidad.

Pero no todos los hidratos de carbono son iguales. Elegirlos bien es super importante. Espelta, avena, trigo, maíz, arroz… En todas sus versiones y modalidades, siempre evitando, eso sí, la forma refinada de los mismos. Un trozo de pan de trigo, o de mezcla de cereales, avena disuelta en leche, o barritas de avena hechas en casa, pueden ser algunas de las opciones.

Personalmente, la avena es uno de mis cereales favoritos (siempre que no exista ningún problema con el gluten) ya que tiene muchas características y propiedades interesantes. Su contenido en nutrientes es mejor y más completo que otros cereales, aporta mucha fibra, y además tiene un efecto calmante en el sistema digestivo.

Fruta para el desayuno del bebé

Un poco de fruta

La fruta es el tercer componente del desayuno ideal para el niño. Algo sencillo: un par de gajos de mandarina, unas uvas cortadas, plátano… cualquier opción es buena. Va a depender un poco de los gustos del pequeño.

En alguna ocasión puede ofrecérsele en forma de zumo, natural y recién hecho, pero es preferible presentarle trocitos de la pieza de fruta. Es una buena idea, por ejemplo, hacer zumos espesos o smoothies en la batidora. Así aprovechamos mejor la fruta ya que no perdemos la pulpa y todo lo que en ella nos interesa.

Ideas para el desayuno del bebé

Ideas y recetas de desayunos fáciles para bebés

¿Y cómo se le presenta todo eso al niño? Os propongo algunos menús y recetas de desayuno que os puedan inspirar:

  • Una taza de leche con avena y un bol con trocitos de su fruta preferida.
  • Un trozo de pan al que le podemos añadir un trozo de queso suave, con un plátano.
  • Un yogur con trocitos de fresas picadas y un trozo de bizcocho casero.
  • Galletas de avena caseras, un zumo o batido de frutas y un yogur.
  • Una taza de leche, un trozo de pan untado con aceite de oliva y aguacate

Recetas para desayunos saludables


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