Inicio » Alimentación infantil » Alimentación complementaria de 4 a 6 meses: guía completa

Alimentación complementaria de 4 a 6 meses: guía completa

Alimentación complementaria de 4 a 6 meses: guía completa

Cuando nuestro bebé se acerca a los 4 meses podemos empezar a pensar en la alimentación complementaria, es decir, incorporar nuevos alimentos a su dieta además de la leche materna.

¿Pero es necesario empezar a los 4 meses? Recordemos que la OMS (Organización Mundial de la salud) y UNICEF recomiendan una lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses. La lactancia materna exclusiva o con leche de fórmula exclusiva es suficiente para conseguir que el bebé crezca de manera adecuada durante los primeros seis meses de vida.

Para que el bebé pueda digerir comida a distinta a la leche deben madurar determinados sistemas: el sistema nervioso para que pueda tragar purés y sólidos, y el sistema digestivo y sus riñones para que pueda metabolizar los alimentos. Esta maduración se produce entre los 4 y los 6 meses. En este sentido, los bebés con más de 4 meses estarían “preparados” para empezar la alimentación complementaria, pero no se ha demostrado que tenga ninguna ventaja nutricional ni suponga un beneficio para el crecimiento.

En cualquier caso tu pediatra te aconsejará cuál es el mejor momento para empezar.

Pasar de la leche 100% a los primeros purés… ¡un paso gigante para tu bebé! Imagina la multitud de nuevas sensaciones que le asaltarán: nuevos olores, colores, sabores, texturas, temperaturas… Y todas las dudas que nos surgen a las madres y padres ¿cómo sé si mi bebé está listo? ¿qué comida le ofrezco? ¿cómo lo hago? ¿qué pasos a seguir? ¿qué cantidades le doy? ¿qué hacer si rechaza la cuchara? ¿hay que evitar los alimentos para las alergias? Aquí están nuestros consejos y recomendaciones para ayudarte a dar este paso con tranquilidad.

  1. ¿Cuándo está mi bebé listo para la alimentación complementaria?
  2. ¿Cuándo empezar?
  3. ¿Qué alimentos le ofrezco?
  4. ¿Qué hay de la introducción de papillas de cereales?
  5. ¿Por qué sólo un ingrediente cada vez?
  6. ¿Qué pasa si el bebé tiene una alergia conocida?
  7. ¿Cómo preparar el puré?
  8. ¿Qué cantidad debo dar a un bebé entre 4 y 6 meses?
  9. ¿Qué utensilios necesito?
  10. ¿Qué debo hacer si se niega a comer?
  11. ¿Por qué es tan importante la alimentación complementaria?
  12. ¿Qué es lo siguiente? ¡Carne, huevo, pescado!
  13. Información adicional

¿Cuándo está mi bebé listo para la alimentación complementaria?

Hay 3 criterios clave para decidir si el bebé está listo para probar más alimentos aparte de la leche:

  • Es importante hablar de ello con tu pediatra o médico. Porque cada bebé es único, y sólo un profesional podrá analizar su capacidad para dar el paso.
  • Entre 4 y 6 meses el bebé se convierte en un explorador, queriendo experimentar con todo, siempre listo para nuevas experiencias sensoriales. Es importante aprovechar esto antes de que se vuelva potencialmente más selectivo y descubra su capacidad de decir “no”
  • Por último, ciertos criterios de desarrollo fisiológico son indicativos de su madurez. Si tu bebé puede sostener la cabeza, sentarse derecho con un soporte y llevarse objetos a la boca, es probable que esté listo para probar otros alimentos además de la leche.

¿Cuándo empezar?

Lo mejor es elegir un día libre de estrés cuando estés completamente disponible para tu bebé. Si mamá le da el pecho, puede darle papá las primeras cucharadas, para que él también participe y experimente la alegría de alimentar al bebé.

Normalmente es aconsejable empezar a mediodía, antes de la alimentación con leche, cuando los bebés tienen hambre.

Es probable que se entusiasmen por comer lo que les ofrezcas, sin importar lo sorprendidos que estén por la novedad. Pero algunos bebés pueden molestarse si no consiguen lo que esperaban. En ese caso, dales su leche habitual y espera hasta el final de la comida para ofrecerles las primeras cucharadas de puré o papilla.

¿Qué alimentos le ofrezco?

Es mejor empezar con un puré de verduras para facilitar su aceptación. Quince días después de descubrir las verduras, se puede ofrecer un puré de frutas para el almuerzo o la merienda, seguido de cereales infantiles.

La regla de oro es: 1 verdura (o 1 fruta) cada vez, ofrecida como un puré o papilla suave (para que el bebé descubra una nueva textura muy blanda), empezando con pequeñas cantidades, que se van incrementando a medida que las comidas avanzan.

Si necesitas ideas consulta nuestro menú diario para bebés de 6 a 9 meses.

Qué verduras y frutas usar

No hay ninguna norma específica en cuanto a qué verduras usar, aunque en general se recomienda evitar las que provocan gases (col, repollo, coliflor) y las de hoja verde por su contenido en nitratos (espinacas, acelgas). ¡Así que tienes donde elegir!

Algunas de las verduras más recomendadas para empezar la alimentación complementaria son zanahorias, patata, batata, calabaza, calabacín, puerro, tomate y judías verdes.

En cuanto a las frutas, lo mejor es escoger frutas de temporada que están en su mejor momento de sabor y asegurarse de que están maduras: manzana, pera, plátano, fresa, melocotón, mandarina, sandía, melón, aguacate…

Algunas recetas con las que puedes empezar son:

¿Qué hay de la introducción de papillas de cereales?

Debido a su formato, los cereales infantiles son valiosos aliados en el inicio del descubrimiento de nuevos alimentos. Son cómodos de llevar a cualquier parte y se preparan fácilmente.

Se recomienda empezar por ofrecer cereales sin gluten (arroz, maíz) y luego pasar a los cereales con gluten (a base de trigo, cebada y avena), para que el bebé se vaya acostumbrando poco a poco.

Las papillas de cereales industriales no son la única opción y también puedes hacer tus propias papillas de cereales caseras.

Algunas recetas con las que puedes empezar son:

¿Por qué sólo un ingrediente cada vez?

Hay dos razones:

  • Para que tu bebé pueda identificar el sabor de cada vegetal o fruta y asociar cada uno con un color y un olor
  • También para prevenir e identificar posibles alergias. Introduciendo un alimento a la vez en pequeñas cantidades, se puede detectar rápidamente una reacción del peque.

¿Qué pasa si el bebé tiene una alergia conocida?

Existen 14 alérgenos principales, que son: cereales de gluten (trigo, cebada, centeno, avena…), mariscos, pescado, huevo, soja, leche (incluida la lactosa), frutos secos, apio, mostaza, semillas de sésamo, dióxido de azufre y sulfitos, altramuces y moluscos. Si a tu bebé le han diagnosticado una alergia, sigue el consejo de tu pediatra.

En cualquier caso, el etiquetado transparente de los productos para bebés te ayudará a identificar aquellos que son seguros para su consumo, ya que deben destacar los alérgenos. Siempre lee cuidadosamente la lista de ingredientes de los productos y hazlo sistemáticamente, ya que las recetas pueden cambiar.

¿Cómo preparar el puré?

Lava bien las verduras o frutas, pélalas y pruébalas si es necesario. Para conseguir un puré muy suave, el truco consiste en añadir una pequeña cantidad de patatas (lavadas y peladas también). Cuece al vapor las verduras durante unos 15 o 20 minutos, y luego tritura con la batidora o tenedor en un puré suave con un poco de agua de cocción si es necesario.

Puedes añadir un chorrito de aceite de oliva virgen extra, pero que sea de la mejor calidad. Siempre mezcla y prueba el puré antes de servirlo a tu bebé, para probar la temperatura del plato.

¿Qué cantidad debo dar a un bebé entre 4 y 6 meses?

Hasta los 6 meses la leche materna cubre las necesidades nutricionales del niño. Por eso, al comenzar la introducción de alimentos sólidos, se dan cantidades muy pequeñas, el equivalente a 2 o 3 cucharadas de puré. Unos días más tarde, volver a empezar con el mismo puré, aumentando las cantidades (4 a 5 cucharadas). Continúa de esta manera gradualmente, hasta que coma el equivalente a un pequeño frasco (130 g).

El objetivo no es alimentar a tu bebé, sino despertarlo y familiarizarlo con la degustación de nuevos sabores y texturas.

¿Qué utensilios necesito?

  • Una silla alta o trona: esencial para que el niño se siente derecho y así limitar el riesgo de travesuras. Debe cumplir con las normas de seguridad, es decir, permitir que el bebé sea atado para evitar caídas.
  • Una pequeña cuchara adaptada: la boca del bebé es muy pequeña, así que elige una cuchara en consecuencia. A algunos bebés no les gusta el frío contacto del metal, así que es preferible ofrecerles una cuchara de plástico suave o silicona.
  • Un babero: ¡con la alimentación complementaria viene la alegría de esparcir el puré! En la cara, con un trapo mojado al final de la comida lo limpias todo. Pero, para evitar que se manche demasiado la ropa, puedes usar babero de manga larga. Recuerda que manosear la comida es excelente para su despertar sensorial: al familiarizarse con nuevos alimentos y nuevas texturas a través del tacto, los hará suyos y le será más fácil probarlos y tragarlos.

¿Qué debo hacer si se niega a comer?

Cuidado, si tu bebé pone caras al probar las primeras cucharas, no lo tomes como un rechazo ¡puede que sólo sea sorpresa ante tantas cosas nuevas! Anímalo con palabras amables y continúa ofreciéndole 1 o 2 cucharas.

Si tu bebé es realmente reacio a tragar el puré o papilla que le ofreces, respeta su negativa. Pero no dudes en ofrecerle el mismo ingrediente unos días después. Es probable que con el tiempo se acostumbre y disfrute de la nueva comida.

Hay que esperar de 8 a 10 rechazos antes de poder decir que un sabor realmente no le gusta.

¿Por qué es tan importante la alimentación complementaria?

Porque, al despertar al bebé a muchas cosas nuevas (nuevos sabores, texturas y olores, la sensación de la cuchara en la boca, el descubrimiento del calor y el frío), sientas las bases de la relación con la comida. Permitiendo que disfrute descubriendo nuevas recetas le abrimos las puertas a una dieta “placentera” y variada.

Sin embargo, no te preocupes si encuentras dificultades u obstáculos en el largo camino para establecer hábitos de alimentación saludable. A medida que tu bebé crece puede volverse selectivo, rechazando ciertos alimentos o texturas. No olvides que afirmar sus gustos es inseparable de su personalidad, después de todo tiene derecho a que no le guste el brócoli o los guisantes.

¿Qué es lo siguiente? ¡Carne, huevo, pescado!

A partir de los 6 meses de edad, las necesidades nutricionales de los bebés cambian y comenzarás a ofrecerles carne, pescado y huevos en pequeñas cantidades. Mientras tanto, tienes varias semanas para ofrecerle purés de frutas y verduras de diversos colores y sabores, que despertarán a tu pequeño gourmet a una multitud de placeres gustativos.

Más información


¿Te ha parecido útil?

0 / 5 Votos 4

Tu voto: