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Alergias alimentarias e intolerancias más comunes y cómo detectarlas en bebés

Alergias e intolerancias alimentarias en bebés

Esther González Por Esther González · Dietista-Nutricionista con especialización en nutrición pediátrica

Las alergias alimentarias son una de las mayores preocupaciones cuando empezamos con la alimentación complementaria del bebé. ¿Qué problemas pueden provocar y cómo podemos detectarlas rápidamente?

Pero antes de hablar de las alergias e intolerancias alimentarias más comunes, es importante que conozcas la diferencia entre ellas. 

Una alergia alimentaria es una reacción exagerada frente a las proteínas de un alimento. El sistema inmunológico percibe esas proteínas como enemigas y reacciona frente a ellas. Sin embargo, en la intolerancia alimentaria el sistema inmune no interviene y afecta a nivel metabólico.

  1. Alergias alimentarias y sus síntomas
  2. Alimentos que provocan las alergias más comunes
  3. Intolerancias alimentarias
  4. ¿Qué hacer ante una sospecha de alergia o intolerancia?

Alergias alimentarias y sus síntomas

Por otro lado, diferenciar los dos tipos de alergia que existen también te puede ayudar a reconocer los posibles síntomas. Existe la alergia mediada por IgE y la alergia no mediada por IgE. 

La primera es la más común y se da de forma inmediata o en las primeras 2 horas tras su exposición. Los síntomas más comunes son digestivos, cutáneos, respiratorios y/o circulatorios, como: 

  • Urticaria en boca, cara o cuerpo
  • Hinchazón en cara u otras partes del cuerpo
  • Picor o estornudos
  • Mucosidad
  • Dolor abdominal, diarrea, vómitos
  • Ojos rojos y lagrimeo
  • Ahogo, pitidos, labios azulados

El síntoma más grave que puede darse es la anafilaxia, que pone en peligro la vida del niño. 

Por el contrario, las alergias no mediadas por IgE se ven a partir de las 2 horas de ingerir el alimento y pueden tardar incluso dos días en aparecer los síntomas. Estos suelen ser cutáneos o digestivos:

  • Diarrea, vómitos
  • Dolor abdominal
  • Sangre en las heces
  • Pérdida de peso o poca ganancia

Se estima que la alergia alimentaria afecta al 1-3% de la población general, siendo más frecuente en niños, en los que puede llegar a afectar al 8%. La prevalencia de alergia alimentaria en la infancia se ha multiplicado en las últimas décadas y está aumentando de manera exponencial.

También cabe destacar que la mayoría de las alergias en la infancia desaparecen a lo largo del tiempo, sobre todo en el caso del huevo y la leche de vaca.  

Alimentos que provocan las alergias más comunes

Existen 14 alérgenos alimentarios de declaración obligatoria: gluten, leche, huevo, pescado, crustáceos, moluscos, frutos secos, cacahuetes, soja, altramuces, apio, mostaza, sésamo, dióxido de azufre y sulfitos

Entre ellos, los 3 alérgenos más frecuentes en la infancia son: la proteína de la leche de vaca, el huevo y el pescado. Estos tres alimentos junto con el trigo, el cacahuete, las nueces, el pescado y el marisco serían los 8 alérgenos que causan el 90% de las alergias alimentarias. 

Queremos resaltar que no debes retrasar la introducción de los alimentos potencialmente alergénicos, en la alimentación de tu bebé por miedo a una alergia. Existe una ventana de oportunidad entre los 6-8 meses, con el inicio de la alimentación complementaria, en la que hay menos probabilidad de alergia y en caso de que la hubiera la reacción sería menor. Además introducir los alérgenos durante estos meses puede prevenir una alergia futura en tu bebé. 

Intolerancias alimentarias

Lactosa y gluten provocan las intolerancias más conocidas

Por otro lado, en el caso de las intolerancias alimentarias, el cuerpo no puede digerir correctamente un alimento o uno de sus componentes y los síntomas suelen ser a nivel digestivo, entre ellos náuseas, retortijones, hinchazón y dolor abdominal, gases y diarrea. 

Las intolerancias más comunes son la intolerancia a la lactosa, el azúcar principal de la leche y los productos lácteos y la intolerancia a la fructosa, hidrato de carbono simple que puedes encontrar en frutas y miel. También es muy conocida la intolerancia al gluten o celiaquía, aunque en realidad no es una intolerancia sino una enfermedad autoinmune.

¿Qué hacer ante una sospecha de alergia o intolerancia?

Pediatra pesando bebé

Teniendo en cuenta los síntomas más comunes que hemos mencionado, ante cualquier indicio es importante que acudas al médico rápidamente. El diagnóstico de alergia alimentaria lo hará el alergólogo, junto con la sospecha del pediatra. 

En el diagnóstico juegan un papel importante: 

  • Una historia clínica, sintomática y dietética detalladas
  • Las pruebas cutáneas como el prick test o las pruebas epicutáneas 
  • Las pruebas de laboratorio como el análisis de sangre para IgE específica
  • Las pruebas de provocación para confirmar o descartar el diagnóstico y también para comprobar tolerancia. Mediante esta prueba se dan cantidades mínimas de alimento y se van aumentando siempre en el hospital y bajo supervisión de alergólogo. 

Resulta más sencillo diagnosticar una alergia mediada por IgE porque existen pruebas específicas para identificar la IgE para un alérgeno. En las alergias no mediadas por IgE es necesario investigar los síntomas y los alimentos ingeridos durante los últimos días, sin pruebas específicas que lo confirmen. 

Leches sin lactosa

Respecto al tratamiento nutricional, evitar el alérgeno es la única vía para asegurar el tratamiento y la salud del bebé con alergia. En el caso de intolerancia alimentaria se pueden ingerir pequeñas cantidades del alimento o componente en cuestión dependiendo de la tolerancia. 

En ambos casos, la educación alimentaria y concienciación son herramientas clave en la consulta. 


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